La agenda se llena sola.
Tu salón pasa de la libreta y los WhatsApp a una agenda propia y una app para tus clientes: reservan solos, reciben recordatorios y tú sigues metiendo citas a mano cuando quieras.
Reserva confirmada OK
La libreta cuesta dinero
Las peluquerías y barberías pierden ingresos por huecos sin cubrir y citas que se caen, gestionando todo con libreta o WhatsApp.
Libreta y WhatsApp
Sin recordatorios ni una forma cómoda de que el cliente reserve por su cuenta.
Citas que se caen
El no-show deja al profesional parado y esa franja ya no se recupera.
Sillas vacías
Huecos libres que nadie ve y que podría ocupar quien está en lista de espera.
En tres pasos
Montas tu salón
Carta de servicios con duración y precio, profesionales, horarios y bloqueos. Tu logo y tus fotos. El onboarding te guía.
El cliente escanea el QR
Instala la app de tu salón, se registra con su teléfono y reserva el servicio con el profesional que elija, o el primero libre.
Todo corre solo
Recordatorios automáticos, huecos que se liberan al instante y lista de espera que avisa sola. Tú sigues metiendo citas a mano cuando haga falta.
Dos caras, una misma agenda
Para el dueño
- Agenda del día y de la semana, con los huecos siempre al día.
- Metes citas a mano cuando te llaman, como siempre.
- Configuras servicios, profesionales, horarios y qué hace cada uno.
- Cancelas una cita y propones una reasignación que el cliente confirma.
- Ves las faltas de cada cliente en su histórico.
Para el cliente
- Escanea el QR del salón e instala su app, sin llamar por teléfono.
- Reserva el servicio con su profesional favorito y recibe recordatorios.
- Ve y cancela sus citas cuando quiera.
- Se apunta a la lista de espera de un día lleno y le avisan si se libera un hueco.
- Dice «me ha gustado» tras la visita, de un toque y sin fricción.
Para no perder dinero
Disponibilidad en tiempo real
Una anulación libera el hueco al instante y dos reservas nunca se pisan. Tú ves el día completo, siempre al día.
Lista de espera que avisa sola
Cuando se libera un hueco compatible, el primero de la lista recibe un aviso automático. El día lleno sigue dando reservas.
Recordatorios por push, gratis
Avisos al móvil del cliente para que no se olvide de la cita. Menos no-shows, sin coste por mensaje. Y un «me ha gustado» tras la visita, solo positivo.
Feedback que da cariño, no quebraderos de cabeza
A los dos días de una visita, el cliente recibe un aviso y puede decir «me ha gustado» con un solo toque. No hay voto negativo, ni caja de texto, ni reseña pública: cero fricción. Tú ves un contador de clientes contentos y detectas a los más fieles.
En marcha en una tarde
Das de alta tu salón, montas la carta y el equipo, imprimes el QR y empiezas a recibir reservas el mismo día.
Alta del salón
Registro desasistido, aceptas las condiciones y listo.
Carta y equipo
Servicios con precio y duración, profesionales y horarios.
Tu QR y a recibir reservas
Lo imprimes y lo pones en el mostrador; las reservas entran solas.
Y sigue creciendo
Señal online (opcional)
Si algún día te interesa, un depósito para reducir no-shows con el dinero directo a tu cuenta. Tú sigues cobrando como siempre.
Perfil del cliente
Foto y «mis estilos» para enseñarte el corte que quiere antes de la cita.
Ofertas y fidelización
Clasifica clientes (fieles, VIP, faltas) y premia a quien más te visita.
Gratis 90 días. Luego, crece con tu negocio.
Empiezas sin pagar y sin tarjeta. Cuando acabe la prueba, pagas según el tamaño de tu salón, y todas las funciones están en todos los planes.
Sin coste por empleado: pon los profesionales que necesites y organiza tu equipo como quieras — pagas por los clientes que atiendes al mes, no por tu plantilla. Subes de tramo solo cuando tu salón crece. Precios sin IVA; todas las funciones en todos los planes. La señal que cobras a tus clientes es opcional y va aparte.
¿Listo para dejar de perder sillas vacías?
Monta tu salón hoy y empieza a recibir reservas esta misma tarde. Sigues cobrando como siempre: nosotros solo te ayudamos con las citas.